Posteridad

  

Cuando un hombre murió, su viuda puso la acostumbrada notificación de muerte en el periódico, pero añadió que su marido había muerto de gonorrea.

   Tan pronto como fue publicada,  un buen amigo de la familia llamó por teléfono y se quejó amargamente: “Usted sabe muy bien que murió de diarrea, no de gonorrea”.

   Replicó la viuda: “Yo lo cuide día y noche, así que por supuesto yo sabía que había muerto de diarrea. Pero, pensé que sería mejor para la posteridad que lo recordasen como un gran amante en lugar de la porquería grande que siempre fue … ”

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