Caminaba un viejito por el bosque
cuando escucho a sus pies una débil voz.
Se agacha y descubre que quien le
hablaba era una ranita:
- “Soy una princesa hermosa, erótica y sensual, diestra
en todos los placeres de la carne y el amor. La reina mala, envidiosa de
mis encantos, me convirtió en rana, pero si me das un beso, volveré a
ser quien era y te daré todos los goces y deleites que mi voluptuoso
temperamento y mi ardiente concupiscencia pueden producir”.
El viejito levanta la rana y se la echa en el bolsillo.
Asoma la cabeza la ranita y le pregunta muy
desconcertada:
- “No me vas a besar?”
- No!” Respondió el viejecito.
- ” A mi edad es más divertido tener una rana que
habla, que una maniática sexual .
Originally posted 2011-08-20 21:48:37. Republished by Blog Post Promoter























